El ocio (y el negocio)

Mi plan para hoy era ir al Carrefour ( 家乐福 “Jia Le Fu” en chino, o lo que es lo mismo, “familia alegría felicidad”, lo que todos sentimos en Carrefour), que es una experiencia que la guía Lonely Planet considera como la #141 que hay que hacer imperativamente en Shanghai.

Yo no quería ir por el tema de la experiencia cultural de los intensos de la Lonely Planet, sino porque necesito cosas del tipo toallas y alfombrillas de baño.

No obstante, el tifón Muifa me obliga a quedarme en casa. Me dedicaré entonces a fregar, plachar y actualizar el blog.

(El tifón no da miedo ni nada, sólo que llueve mucho mucho y no se puede salir)

Vayamos al tema.

Todos os preguntaréis en qué consiste exactamente mi trabajo aquí. Yo también.

En esta ciudad, no sé coger un autobús, no sé pedir comida, no sé cruzar la calle, no sé conseguir agua. Y ni siquiera tengo un iphone que haga todas estas cosas por mí. Me pregunto entonces qué será eso útil para la sociedad que sé hacer.

Preguntábame todo esto mientras caminaba a mi primer día de trabajo, que se desarrollaría en un interesante edificio en una de las zonas financieras de la ciudad. Este edificio, que podemos definir como art-decó chinorri, merece una fotografía:

El Godzilla lo he puesto yo. A que soy graciosa

En cualquier caso, os aseguro que no es el peor.

Mi trabajo. Eso. Pues resulta que soy “client manager”, que no es ser manager ni nada de eso, sino que es lo que antiguamente se llamaba “vendedor ambulante de enciclopedias” y es el cargo más genérico y huero que a uno puede serle atribuido, a excepción por supuesto del “project manager”.

(Aprovecho para recomendaros un artículo un poco viejo del Economist sobre la inflación de los cargos en las empresas, Too Many Chiefs. Inflation in Job Titles is Approaching Weimar Levels )

Lo que quiere decir manager no es que tenga a nadie por debajo, sino que más bien no hago ningún trabajo concreto, eso, eso lo hacen las chinas que para eso están.

Me ocupo de que en efecto las chinas hagan lo que sea que hay que hacer. Para clientes españoles generalmente.

Además, durante mi café introductorio con mi jefe, éste me dijo,  de manera un poco tímida que “convendría que conocieras bien a la comunidad española en Shanghai”.

Lucecita. Me han contratado para irme de copas con españoles. Que es lo que llevo tres años haciendo en París.

Por fin el trabajo que me merezco.

(Postdata.- El título de esta entrada es una referencia al gran pueblo romano, que inventó  la palabra otium y luego la otra, porque ellos sí que sabían. )

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4 opiniones en “El ocio (y el negocio)”

  1. Este blog tiene el increíble poder de hacerme reír a carcajadas CADA VEZ QUE LO ABRO EN EL NAVEGADOR. Aunque ya me haya leído el último artículo un par de veces. Y también soy fan del fotomontaje, que sí que eres graciosa !!

    Por cierto me leo todos los artículos que recomiendas, los de la wiki, los de the economist, y seguro que me pongo con el porno chino en cuanto lo recomiendes también.

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