Racismo Del Bueno (Para Mí Al Menos)

Después de pasar tres años en una ciudad, París, en la que todo el mundo es más flaco, más guapo y más elegante que uno, y donde la mención de un origen español hace al interlocutor recordar con ternura a su señora de la limpieza / portera, acabar en una ciudad como Shanghai es un impacto.

Porque aquí, con el simple hecho de ser blanquito, pasa uno a formar parte de una especie de aristocracia, con efectos prácticos muy positivos, como que se pueda entrar tranquilamente en la discoteca más pija que en el mundo ha sido, con vaqueros y camiseta.

También puede uno incluso meterse a actor o modelo, siendo completamente del montón. Porque eso es otra cosa, los chinos nos ven a todos iguales y no saben muy bien si eres guapo o feo.

Ejemplo de un catálogo de ropa chino (fijáos en el modelo y no en la falta de sintaxis de la camiseta):

Mi madre dice que soy resultón
Mi madre dice que soy resultón

O un cartel por la calle:

Si te apuntas a nuestra academia, te ligarás a uno como este!! corre!! quedan plazas!!
Si te apuntas a nuestra academia, te ligarás a uno como este!! corre!! quedan plazas!!

Y esto es para que os hagáis una idea de que ser extranjero aquí es valor añadido. Hecho del que yo me he venido beneficiando desde hace unas semanas, en las que dejé mi trabajo serio y pasé a convertirme en una versátil dama de compañía extranjera para chinos burgueses (a tiempo parcial).

Mi nuevo trabajo que compagino con mis muy respetables y sesudos estudios de chino, se desarrolla en una especie de academia-agencia de contactos con un nombre un poco nazi, “Pure World”.

Esta agencia pone en contacto estudiantes chinos con extranjeros que quieren ganarse el pan / las copas dando clases de inglés.

Normalmente los alumnos más que clase solo quieren que les dés conversación, por lo que básicamente te pagan para que seas su amigo. Me planteo llevármelos de copas y cobrarles.

Este chiringuito lo llevan unas sagaces comerciales chinas bastante mentirosillas. Más mentirosillas de lo normal, para ser comerciales y ser chinas.

Excursillo: Dicen que los chinos mienten mucho, y la verdad que a veces puede parecerlo. Yo tengo la teoría de que lo que pasa es que al ámbito de la mentira piadosa y del “dolus bonus” es mucho más grande. Lo que quiere decir que una vez que te acostumbras te lo esperas y es relativamente gestionable.

¡Ejemplo! Cinco minutos antes de pasar a clase con mi nuevo alumno. Conversación real.

China comercial sagaz y sin escrúpulos: ¡Lisa! (no sé porqué coño me llaman así). Tu nuevo alumno. Antes de que pases a la clase, que sepas, que le hemos dicho que eres americana.

Lisa: Cómoooo…. ¡¡si ni siquiera he estado!!

China comercial sagaz y sin escrúpulos: ¡¡¡Pero así le cobramos más!!! Además, no sabe nada sobre América (me guiña el ojo de manera muy poco seductora). No se darán cuenta.

Lisa: ¿¿Y si me preguntan por el baile de fin de curso?? ¿¿que si era animadora?? ¡Que no!

(como véis el tema ético ni siquiera salió en la conversación)

China comercial sagaz y sin escrúpulos: (hace pucheros) ñiiiiñiiiñimimimimimi

Lisa: Que ni de coña.

China comercial sagaz y sin escrúpulos: (Sigue con los pucheros) ñiiiiñiiñiñi (ante mi impasividad, se pone seria de repente) Bueno. Vale. Como quieras. (resopla, vencida por mi incomprensible cabezonería) Si quieres le puedes decir que naciste en América pero te mudaste de pequeña a Inglaterra.

Al final llegamos a un ni pa tí ni pa mí consistente en decir que mi padre era irlandés (de Descargamary, condado de Galway) pero que había vivido toda mi vida en España. Esto es lo más honesto que se me ocurría y que fuera practicable.

Aunque como nadie sabe donde está Irlanda al final quizás sería más fácil decir que soy gibraltareña, o que el inglés es lengua oficial en España.

Pero aquí no acaba la cosa. ¡No!

La pasada semana gracias a esta loca academia tuve la oportunidad de realizar mi sueño de ser actriz y hacerme pasar por cosas. Diez años después de mi última actuación, me llamaron de la agencia para hacer de figurante en una reunión.

Un estudio de arquitectura chino, que hacen pasar por americano, necesitaba un guiri para estar presente en una importante presentación de un proyecto de complejo de oficinas. Yo ya había oído hablar con anterioridad de este fenómeno de “alquiler de guiris” para reuniones o eventos sociales. Porque como ya os he avanzado antes, un extranjero da caché.

Acepté porque pagaban por horas, no mal del todo, y porque me pareció gracioso. Como véis, el “jijijaja” es el motor que conduce peligrosamente mi vida. (Y el blog, no nos engañemos. Así como hay gente que hace cosas sólo por el facebook, yo hago cosas chorras solo por el blog.)

A la semana siguiente quedé con los arquitectos chinos, una señora y un señor, en un lugar concurrido (después del consabido mensaje de mis “madames” de “ella lleva una falda de flores, tú ponte un blazer negro”) Nos presentamos.

Arquitecta cuarentona: ¿A qué te dedicas?

Lisa: Soy abogada

(Mira al otro arquitecto,  asienten y hacen gestos de aprobación).

Arquitecta cuarentona: Muy bien. Eres arquitecta. Has estado trabajando con nosotros en este proyecto (me da un plano fotocopiado en un folio. El proyecto se llama “La Suntuosa Avenida del Software de Nanjing”).

Lisa: Vale.

Arquitecta cuarentona: Nos han dicho que eres de Inglaterra, de Dublín.

Lisa: Eso mismo. Pero puedo ser de Nueva York.

(Se ríen pícaramente,  como si les diera cosa decir metirijillas)

Arquitecta cuarentona: En la reunión nadie habla inglés. Si alguien te pregunta algo, dí que el desnivel del terreno será problemático.

Lisa: ¿Porqué necesitáis a un extranjero?

Arquitecta cuarentona: No sé. Lo dijo el jefe (expresión muy china). Dijo, que necesitábamos una chica americana para la reunión.

¿Una chica? (me salta la lucecita: ¿me estaré metiendo en una red de prostitución?).

Me llevaron a Nanjing, primero cenamos los tres y luego un Lexus todoterreno negro (muy de trata de blancas) nos recogió para llevarnos a la mansión de un magnate chinorri. Una de las casas más bonitas y elegantes que he visto en mi vida, por cierto.

Hay una foto en la página del magnate. La tercera que sale en la presentación.

Nos metieron en una sala de reuniones donde todo el mundo era chino salvo yo y no sé muy bien ni quién era quién ni de qué coño hablaban. Sólo sé que había un señor pequeño en chándal con muy mala pinta que era el único que estaba cómodo y hacía bromas y todos los demás – convenientemente trajeados –  se partían de risa. Interpreté que ese debía de ser el señor de la pasta.

(Por cierto qué tremendo esto de la gente cuyas casas molan más que uno mismo.)

El señor tenía unos terrenos dejados de la mano de dios junto los que oh, sorpresa, habían abierto metro. Muy de pelotazo todo y muy de España 1993.

Durante las tres horas de la reunión, mi función era mirar el power point del proyecto y asentir. Bueno, ni siquiera me pidieron que mirara el power point y asintiera, eso lo hice gratis y motu proprio. Mi función era estar ahí, callada.

Cuando terminó la reunión, pensé que en cualquier momento iban a apagar las luces,  aparecer DSK y montarse una fiesta pervertida en plan Eyes Wide Shut.

Pero no pasó. Me montaron en el Lexus y me llevaron sana y salva a casa. Mi intervención no fue todo lo profesional que podría. En la cena se me cayeron encima unas espinacas y me quedó una visible mancha de grasa en la camisa, y además no paré de toser en toda la reunión (por culpa de un tremendo resfriado empeorado por el empecinado tabaquismo al que esta ciudad me obliga).

Así que en resumen lo hice regulín, no creo que me salgan más bolos de estos. 🙁 Mientras tanto, seguiré dedicándome a lo de dar conversación, que lo hago mucho mejor que estar callada.


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2 opiniones en “Racismo Del Bueno (Para Mí Al Menos)”

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